Así el poema describe, expone y analiza, como memoria, reivindicación y archivo, los postulados teóricos que definen el giro decolonial. De esta manera, a través de acciones, el sujeto conquistador va a ejercer la violencia contra sus víctimas como mapa del mundo que coloniza lo desconocido, imponiendo su poder ad infinitum.
De ahí, se explora a través de la performance el entendimiento de la colonialidad y la decolonialidad. Se confrontan los sucesos que describen a los sujetos conquistados, marginados, oprimidos o subalternos en Estados Unidos, Europa, América Latina, el Caribe, África, Oceanía y Asia. La colonialidad de poder de los imperios occidentales (España, Portugal, Holanda, Inglaterra, Francia y Estados Unidos) ha construido un patrón de sujeción en la psiquis de sus habitantes, que hay que desmantelar y entender sus mecanismos en nuestra práctica de la vida diaria para reivindicar a dichos sujetos con resistencia. Las acciones que prevalecen como resultado de la colonialidad de conocimiento, raza, clase, género, lengua, cultura, ambiente, impuestas por las prácticas hegemónicas de poder, saber y ser desde el inicio de su conquista y colonización en 1492 hasta nuestros días, hay que subvertirlas para deconstruir desde la psiquis la europeización, el blanqueamiento, el occidentalismo o la colonialidad del mundo que no es europeo; del mundo que no es blanco.
Así mediante el trabajo, observamos la opresión, el oprobio y los genocidios de las prácticas coloniales que invitan a la desobediencia epistémica, y a resurgir como Fénix para incitar a sus habitantes a concienciar sobre los condenados de la tierra (no europeos, no eurodescendientes, no blancos) ante las injusticias sociales que viven han vivido a través de siglos.

Thus, the poem describes, exposes, and analyzes—as memory, vindication, and archive—the theoretical postulates that define the decolonial turn. In this way, through actions, the conquering subject exercises violence against its victims as a map of the world that colonizes the unknown, imposing its power ad infinitum.
From there, the understanding of coloniality and decoloniality is explored through performance. The events that describe the conquered, marginalized, oppressed, or subaltern subjects in the United States, Europe, Latin America, the Caribbean, Africa, Oceania, and Asia are confronted. The coloniality of power of Western empires (Spain, Portugal, the Netherlands, England, France, and the United States) has constructed a pattern of subjugation in the psyche of its inhabitants, a pattern that must be dismantled, and its mechanisms understood in our daily lives, in order to reclaim these subjects through resistance. The actions that prevail as a result of the coloniality of knowledge, race, class, gender, language, culture, and environment—imposed by hegemonic practices of power, knowledge, and being from the beginning of conquest and colonization in 1492 to the present day—must be subverted in order to deconstruct, from the psyche, Europeanization, whitening, Westernization, or the coloniality of the non-European world; the non-white world.
Thus, through this work, we observe the oppression, the disgrace, and the genocides of colonial practices that invite epistemic disobedience and a phoenix-like resurgence to incite its inhabitants to become aware of the downtrodden of the earth (non-Europeans, non-descendants, non-whites) in the face of the social injustices they have endured for centuries. |