Oh Gloria Inmasticable /Colombia /Lucía  González Gaitán

 

Oh Gloria Inmasticable es un performance que explora el cuerpo como territorio en tensión entre lo que se celebra y lo que se impone, entre los discursos de nación construidos por la hegemonía colombiana a lo largo de su historia y su influencia en la percepción del "país real" en quienes lo habitan.


El título juega con el primer verso del himno nacional colombiano, transformando "Oh gloria inmarcesible" en "Oh gloria inmasticable". A través de este desplazamiento lingüístico, la solemnidad patriótica se vuelve torpe y corporal, poniendo en primer plano la fricción entre el simbolismo nacional y la experiencia encarnada. El himno, aprendido y repetido desde la infancia, aparece aquí no como un canto épico, sino como un mandato que atraviesa el cuerpo.


En la acción canto el himno nacional con una mano en el corazón mientras introduzco en mi boca —uno por uno— más de treinta chicles. A medida que la boca se llena, la voz se ve progresivamente obstaculizada. El gesto remite a una escena ampliamente reconocible: ¿cuántos niñxs en Colombia han cantado el himno en posición de firme, con la mano en el pecho? ¿Qué tipo de adiestramiento corporal implica este ritual cotidiano?


Este pequeño gesto disloca la repetición del símbolo y sitúa al espectador en un espacio ambiguo entre la norma y su desacato, fracturando la experiencia y activando una reflexión crítica. La pieza señala la distancia entre la representación oficial del país y su realidad social no solo desde el lenguaje, sino desde la acción misma: cantar mientras me silencio. Lo cotidiano y lo popular se cruzan con lo hegemónico y lo institucional, invitando a revisar nuestra relación con el poder simbólico del himno.


El performance propone una relación directa entre boca, voz y cuerpo, entendidos no solo como órganos físicos, sino como espacios políticos. Comer, masticar, sostener o rechazar se convierten en acciones simbólicas que revelan cómo ciertos relatos —históricos, culturales, religiosos o de género— son transmitidos como verdades incuestionables. En este sentido, la obra plantea una pregunta central: ¿qué ocurre cuando el cuerpo se resiste a digerir aquello que se le ofrece como idea nacional?


La acción se desarrolla en un tiempo expandido, donde la repetición y la duración generan incomodidad tanto en quien ejecuta como en quien observa. Esta temporalidad insiste en el desgaste, la saturación y el límite, alejándose de lo espectacular para situarse en una experiencia de atención prolongada. Ese relato, lejos de ser celebrado, aparece como algo denso, inasimilable.


En diálogo con la idea de reivindicación, la obra no propone una afirmación heroica, sino una resistencia mínima y persistente. Reivindicar, aquí, es sostener un cuerpo que duda, que se cansa, que no puede ni quiere consumirlo todo. En esa negativa silenciosa, Oh Gloria Inmasticable reivindica el derecho del cuerpo a detenerse, a no cumplir, a no digerir, afirmándose desde su vulnerabilidad y su límite.

 

Oh Unchewable Glory is a performance that explores the body as a territory in tension between what is celebrated and what is imposed, between the discourses of nationhood constructed by Colombian hegemony throughout its history and its influence on the perception of the "real country" among its inhabitants.

The title plays on the first verse of the Colombian national anthem, transforming "Oh unfading glory" into "Oh unchewable glory." Through this linguistic shift, patriotic solemnity becomes awkward and corporeal, foregrounding the friction between national symbolism and embodied experience. The anthem, learned and repeated since childhood, appears here not as an epic song, but as a command that permeates the body.

In the performance, I sing the national anthem with one hand on my heart while placing more than thirty pieces of chewing gum in my mouth—one by one. As my mouth fills, my voice is progressively obstructed. The gesture evokes a widely recognizable scene: how many children in Colombia have sung the national anthem at attention, hand on their chest? What kind of bodily training does this daily ritual entail?

This small gesture disrupts the repetition of the symbol and places the viewer in an ambiguous space between the norm and its defiance, fracturing the experience and activating critical reflection. The piece highlights the distance between the official representation of the country and its social reality, not only through language but also through the action itself: singing while remaining silent. The everyday and the popular intersect with the hegemonic and the institutional, inviting us to examine our relationship with the symbolic power of the anthem.

The performance proposes a direct relationship between mouth, voice, and body, understood not only as physical organs but also as political spaces. Eating, chewing, holding, or rejecting become symbolic actions that reveal how certain narratives—historical, cultural, religious, or gender-related—are transmitted as unquestionable truths. In this sense, the work poses a central question: what happens when the body resists digesting what is offered to it as a national ideal?

The action unfolds in an expanded time, where repetition and duration generate discomfort in both the performer and the observer. This temporality emphasizes wear and tear, saturation, and limits, moving away from the spectacular to situate itself within an experience of prolonged attention. This narrative, far from being celebrated, appears as something dense and unassimilable.

In dialogue with the idea of ​​vindication, the work does not propose a heroic affirmation, but rather a minimal and persistent resistance. To vindicate, here, is to sustain a body that doubts, that tires, that cannot and does not want to consume everything. In this silent refusal, Oh Unchewable Glory vindicates the body's right to stop, to not comply, to not digest, asserting itself from its vulnerability and its limits.

https://www.instagram.com/lucia.gonzalez.gaitan

Lucía González Gaitán (Bogotá, 1993) es artista visual y performer. Su práctica se sitúa en el cruce entre performance, acciones participativas, pedagogía, investigación y trabajo editorial, con un interés sostenido en el cuerpo como archivo, territorio político y espacio de relación. Vive y trabaja entre Colombia y Europa.
Es Maestra en Arte Público y Nuevas Estrategias Artísticas (MFA) por la Universidad Bauhaus de Weimar, Alemania (2023). Realizó estudios de pregrado en Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia (2017). Su formación se ha complementado con programas de capacitación en museos, mediación cultural, teatro físico, performance y prácticas somáticas en Colombia, Italia, Argentina y Alemania.
Su trabajo ha sido presentado en exposiciones individuales y colectivas, festivales, ferias de arte, espacios independientes e instituciones culturales en Colombia, Alemania, Francia, Argentina e Italia. Entre sus exposiciones colectivas recientes se encuentran Lost in Translation en el Museo Bauhaus (Weimar, 2022), Premio Arte Joven Colsanitas en Galería Nueve Ochenta (Bogotá, 2022, Cooking Conflicts en Documenta 15 Kassel (Alemania, 2022), y Entretener en el marco de la Bienal del Libro Contemporáneo 2024 en París y Weimar.
En 2017 realizó su primera exposición individual Al mar nada le pesa en el Claustro de San Agustín (Bogotá), proyecto ganador del XVI Salón Regional de Artistas – Zona Centro, otorgado por el Ministerio de Cultura de Colombia. Desde entonces, su práctica ha evolucionado hacia formatos performativos, procesuales y colaborativos, poniendo en cuestión la noción de autoría y privilegiando el cuerpo colectivo, la repetición y el gesto mínimo como formas de resistencia.
Lucía ha desarrollado una línea constante de trabajo en contextos pedagógicos, comunitarios y de mediación cultural. Ha diseñado y facilitado talleres de cuerpo y voz para niños, jóvenes, mujeres y mediadores culturales en Colombia, Alemania e Italia, especialmente en contextos de vulnerabilidad social. Entre estos se destacan proyectos realizados con la Fundación Lebenshilfe en Weimar, LaTana Spazio Artistico (Italia), el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella y el Museo Nacional de Colombia. En 2023 y 2024 lideró talleres como Inhabiting the Infraordinary, Trashquestra y Celebrar lo Infraordinario, enfocados en pedagogías somáticas, escucha colectiva y prácticas artísticas situadas.
Ha trabajado como mediadora cultural en eventos y ferias de arte como ARTBO y ARTBO Fin de Semana, así como en el Museo Nacional de Colombia, donde participó en procesos de formación, mediación para públicos diversos y acompañamiento a grupos especiales.
Desde 2023 es miembro del colectivo RITA, con el cual ha participado en residencias, intervenciones performativas y acciones colectivas en Alemania y Francia, como Recesos Inevitables: Tránsitos Atemporales y Roses in the Afternoon. En 2025 realizará una residencia con el colectivo en Bazancourt, Francia.
Ha sido beneficiaria de múltiples becas, residencias y reconocimientos, entre ellos la Beca Kreativfonds del Goethe Institut (2023 y 2024), la beca Erasmus+ para prácticas profesionales en Italia (2024), el Deutschlandstipendium y la beca DAAD-Colfuturo para estudios de maestría en Alemania (2021–2023), la beca Culture Moves Europe (2024) y la Beca RARO para residencia artística en Buenos Aires (2017). En 2025 fue seleccionada para la residencia La Casa Abierta del Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella en Bogotá.
Paralelamente, ha participado como ponente en espacios académicos y artísticos, incluyendo el VII Coloquio de la Escuela de Posgrados en Artes y Humanidades de la Universidad de los Andes (2025), donde presentó su investigación en torno a lo infraordinario, el cuerpo y la pedagogía.